Educar para la vida

Educar para la vida

Así podríamos definir a grandes rasgos el trabajo que la Asociación Zaragüelles desarrolla en el Centro Ocupacional Rogelio Sánchez Ruiz.

Hoy junto a nuestros alumnos de segundo de ESO hemos conocido de primera mano las instalaciones del centro y hemos de confesar que todos, alumnos y profesores, nos hemos sorprendido al comprobar el trabajo que allí se realiza. El centro tiene como misión la integración sociolaboral de jóvenes con discapacidad intelectual de la comarca, para ello, una vez definidas las habilidades de cada uno de los alumnos se reparten en diversas tareas para las cuales se han establecido una serie de talleres en los que se desarrolla un trabajo específico. Comenzamos conociendo las instalaciones del taller agrario, todo ordenado y preparado para las siembras de la próxima primavera. De ahí pasamos al taller cerámico, aquí el uso de materiales reciclados como azulejos, solería, madera o cartón es la materia prima que predomina, nos sorprendió la elaboración de esculturas y elementos varios de decoración. De ahí pasamos al taller industrial, donde el trabajo con metacrilato es lo más novedoso, aunque también vimos la elaboración de objetos de adorno y pegatinas para coches (ni que decir tiene que más de uno volvimos con una pegatina de nuestro equipo favorito elaborada por nosotros mismos).

Pero no todo es educar para el mundo laboral, tan importante, o más, es el educar para la vida diaria, así conocimos de mano de una de las pedagogas del centro cómo funcionan los talleres de habilidades domésticas, sociales, conductuales y para la convivencia.

Un trabajo digno de elogio y quizás desconocido por muchos.